2021-08-23

El número 36

36 = (3) , 6 (2*3)

(3^2)(2^2) = 36

3^3 + 3^2 = 36   // Anti-factorización 3(1^3 + 1^2)

(3 + 2)^2  + (2^2^2) = 36? Factorizando potencias?

212(3) = 36

85/36


Salve número de todos los números, salve di-s de Abraham, Isaac y Jacob que me hiciste un número primo!

(2+3=5) -> corresponde al día 235 (23 de agosto)






2021-05-08

El ritual de amarte.

Hay un ritual bien conocido, 

tallar el corazón de un árbol con las manos desnudas,

ya sea el rezo del metal tallando madera,

o el rezo del metal sobre la piedra dura.

el resultado como arte es percibido.

 

Así, quiero seguir el ritual,

conocerte, una vez y otra vez,

conocerte como el rezo de las mañanas hacia oriente,

conocerte entre tu piel, entre tu vientre,

Amarte cada día al derecho y al revés.

 

Hoy con un año más cumplido,

Me alegra ser el ruido, la luz que te despierta,

que mis actos recen que te aman con su diestra,

sí me equivoco, te amo con mi izquierda,

Feliz cumpleaños, de tu seductor fallido.

 

Esta es la historia que juntos escribimos, 

tus ojos bien abiertos que advierten mi imprudencia,

hay mujer te lleno de rabia, de impaciencia,

tu forma de ser, apacible, perfecta,

sí tu fueras yo, ya te hubieras ido.

 

Así, quiero seguir el ritual,

conocerte, una vez y otra vez,

conocerte como el rezo de las mañanas hacia oriente,

que mis nuevas caricias maten lo aburrido, 

de vivir cada día una y otra vez.

 

Hoy con un año más cumplido,

Me alegra ser el ruido, la luz que te despierta,

no sé qué regalarte; conoces donde guardo,

el regalo de tu fiesta,

¡Feliz cumpleaños!  de tu seductor amigo.

 

Hoy con un año más cumplido,

Me alegra ser el ruido, la luz que te despierta,

no sé qué regalarte, que no sea de improviso,

tu eres mi regalo todas mis mañanas,

sí algún día te vas, pues llévame contigo.

 

¡Feliz cumpleaños por cada línea que te escribo!


2020-04-30

La dama de hierro de carne y hueso.

No es necesario que seas la primera ministra, sin embargo, estoy de acuerdo que si tu vida fuera un libro lo titularía invencible, imbatible. Tu serías más sobria, menos soberbia, más detallista y pasarías años buscando el perfecto título del libro de tu vida. Dado que te conozco afirmo que eres una mujer ganadora no por suerte sino porque lo mereces. Adicionalmente, No es necesario decirte el cliché pero recordarlo te daría una pista de como te llamarían en otras partes, de como te llaman otras personas; El lugar más seguro es el bolso, asegura el cliché, pero creo que es tu corazón.

Comparto abiertamente, mi eterna doncella de Santa Marta, que tampoco espero que protejas a la vieja Orleans con una armadura de hierro, pero admito con miedo, que tu misma, con tu caracter, con tus convicciones, con tus manos, harías una armadura de hierro y tal vez un arco con el que defenderías a muerte a tu ciudad, a tu país, y en especial a tu familia ante cualquier asedio. Para darte más pistas de ti misma, y de todas las veces que fuiste tu a lo largo de la historia, no dudo que una voz que solo escucha tu corazón es lo que te hace tan determinada, tan correcta, tan perfecta.

Este sexto año me recuerda que eres como ese sexto más abundante en el universo visible, tu corazón parece ser hecho del mismo hierro de las estrellas, por que tiene la fascinante y a la vez extraña facultad de arder hacia dentro, de guardarlo todo, de no romperse, de ser más duro que los momentos duros, de ser más atractivo e imponente que la más bella y alta escultura de Paris que no visité por no profanar mi deseo de recorrerla juntos.

Espero no sonar ordinario al compararte con el hierro, el cual no siendo elegante como el oro, como los diamantes, o los lirios, colorea a la vida ruborizando tus mejillas con mis chiste malos, viejos y oxidados.

Por eso siendo tu hermosa, frágil, delicada y muy femenina nada te quita que seas de hierro, que seas mi dama de hierro. Estos 6 años tu mente tu alma tu corazón fueron limados -como se lima el hierro- con las risas que compartimos, con el de dolor tu cuerpo, con la sabiduría que ganaste, con el caracter de tu hija, con la experiencia de soportarme, con la aspereza de aguantar que soy terco, perezoso, tal vez desordenado y que no admito mis defectos... 

En esta celebración de hierro quiero decirte ¡Gracias por ser mi esposa!
Que el que es, que es uno solo, y me puso aquí, ¡Te bendiga con larga vida! 
FE-liz boda de hierro.
Fabio Andrés.



2018-03-22

22.348,

Ahora vamos para el mismo rumbo, tú por tierra y mi alma por el suelo. Yo voy por el aire y tu alma por el cielo.

Veo que nos vamos a encontrar solamente de paso, nos cruzaremos levemente, tu, con tu cita en la tierra y los demás con la cita contigo, sin ti, pero no entraré al cementerio por la misma razón que no viajabas a Bogotá, así pues, estamos a mano.

Mientras redactaba esto,  espero que a través de la ventana, tu alma se vea por las nubes como una burbuja blanca-plata como tu cabello, pues ya estabas manifiesta en una oferta de tiquete, en un chance, en un almuerzo gratis y en el susto y chiste de una inesperada turbulencia.

La horas corren para la cita indeseada, y con estas palabras abiertas que son para ti, comento; imagina a tu estirpe junta, tan grande y tan adulta que ninguno se parece a otro al punto de no parecer familiares, sin embargo cada uno con una fracción de ti en su corazón, en la nariz ñata, en la calavera ñata, en los hilos plata de la cabeza, barba y bigotes. El único que no se parece a ti es Ramirito, él no es ñato, es fileño, no es canoso en vez de esto, es rubio como querías que fuesen tus nietos. Sin embargo, el menos parecido a ti conserva un no “sé qué” que me hace acordar de ti. Por lo tanto, aun sigues viva en pequeñas y escondidas partecitas entre todos.

Te recordaré como la bisabuela de Fabián Esteban, o la abuela del Otro, la abuela de Milena, la abuela de María Camila,  y la mamá de Fabián Esteban Palm. De la Hoz y del otrico Camilo Palm. De la Hoz, te recordaré como la mamá de papá, y la mamá de Don Carmelo - de quien se dice fue amamantado hasta poco menos de la pubertad- Te recordaré con tu sonrisa intacta, luego, redactar esta línea es algo que me hace llorar. En fin, como no recordar que el rumor, hedor y rugir de mis entrañas  en gran medida provienen de ti, compartimos la misma mutación genética.

Ayer estabas viva, veías bromeabas y seguías pensando que Uribe, perdón Duque, era la solución. Pero votarías por el malo para no enfurecer a tus hijos cachacos, - o sea tu hijo Ramiro-, ayer pensabas en partir lejos de Barranquilla, para todos era un hecho que partirías en Santa Marta, vieja, bueno mucho más vieja, por eso aún no siento que hayas partido pues tarde pero segura cumplías tus promesas. Me siento orgulloso de que te hayas ido con la lucidez con la cual te recordaré.

¿Dime a quien llamaré varias veces al año a recordarle que la llamaría solamente dos veces al año? Sólo tú entendías ese humor fino, seco y amargo como el cacao que según yo no te di. Pero tu querido José sí te dio. Yo esperaba que viéramos juntos al primer hijo, del primer hijo, de tu primer hijo, pero seré realista ya no lo podrás ver. Esto no significa que él no te podrá ver ni escuchar, el oirá mucho de ti –yo grababa tus llamadas y así oirá tu voz-, oirá de tu temperamento, de tu audacia de tu longevidad, él sabrá de satanás y su diabla -quienes paradójicamente se hacen grata compañía en este momento-. El te va a ver no sólo en fotos, verá en mí el bonito reflejo que hay de ti.

No te quejes ahora, no te piden papeles ni te  hacen pasar por migración. Mi queja es que padecías del mal de mis abuelos. Se van a puertas de irse…

Todos, amenazaban con sus "me voy" de quedarse otros diez años más, lo cumpliste. Recordé cuando cumplí 10 años de ser profesional que para esa fecha –hace diez años- cada fin de año llorabas por tus hijos, pues te irías. Más la vejez es sabia y advierte también cuando no llorar. Para esa fecha, el año pasado, no amenazabas con irte. Ahora recuerdo, sabías que esto pasaría y no volviste a amenazar con irte para quedarte pues cada quien conoce la máquina que habita.

Mi otra queja es que adelantaste tu vuelo, ayer le dije a mi tía que te llamaría a las 11.05, como sea, te fuiste como diarrea expedita, mal parqueada y rápidamente. Dejaste un vacío doloroso en mis entrañas, en mis tripas. Dejaste un dolor de garganta que me impide recordarte como eras. Te fuiste y dejaste a la Hija de tu Hija y a tu Isabela haciendo maletas del otro lado del mundo.

A quienes ofenda este discurso les recuerdo, que así como he escrito era mi abuela; Ella esperaría verlos con la menor cantidad de tristeza, a lo mucho una cara larga por el costo de los imprevistos, pero ella, esperaría verlos a todos felices disfrutando unas vacaciones de primavera o semana para nosotros acá, reunidos como parientes, como allegados o como esa palabra sublime que rara vez uso familia.


Que la parte jocosa y audaz de ella que sigue en mí, les haga recordar lo que nunca olvidaré de ella su clásico Ahí chuchi.